Sin propósito de vida, no hay vida

Hemos venido aquí para algo

Si piensas que estamos aquí para trabajar duro, pagar facturas y llegar a la jubilación medio bien, para morir a los 90 años dejando una buena herencia, es que aún no has descubierto el propósito de tu vida.

La gran mayoría de las personas, se han acostumbrado a vivir acompañadas de un sentimiento de letargo, y de un gran vacío interior.

El trabajo nos come, nos absorbe gran parte de la energía, la crianza de hij@s nos remata y por en medio nos encontramos con los conflictos de pareja, las facturas y algún que otro imprevisto.

Y mientras la vida pasa, mucha gente se marcha sin haber encontrado realmente ese ansiado propósito de vida.

Tener un propósito, es saltar de la cama sin remolonear, es  mantener la ilusión de cuando éramos niñ@s.

El propósito de vida, suele estar asociado a generar un impacto positivo en el mundo.

Hay personas que dedican parte de su tiempo a recatar animales desvalidos y llevarlos a alguna asociación , otras investigan la cura de enfermedades, hay otras  que cuidan a otras personas…..

No es tan difícil encontrar ese propósito, el problema está en saber reconocerlo.

Cuántos médic@s, abogad@s o cuidadores, no son conscientes de que su vida se ha convertido en una  queja, que su propósito de vida inicial, se ha transformado en una carga….

No está tanto en lo que haces, sino en cómo lo sientes….

No todos los propósitos de vida consisten en ser héroes o heroínas y hacer auténticas hazañas…

Ese conductor de autobús que me saluda sonriente cada mañana, sabe que nos lleva a nuestro trabajo y que su labor es indispensable, por eso está contento…..pero su compañero anda quejándose todo el tiempo, porque no es capaz de percibirlo así, con lo que debería de encontrar otro trabajo.

Si lo que haces cada día, no está alineado con tu propósito, debes seguir buscando, pero recuerda que la sensación de realización, está a veces más en tí que en lo que haces…

La persona que limpia un quirófano puede saborear la satisfacción de su importante trabajo para proteger a las personas que se operan, mientras un neurocirujano puede sentirse vacío salvando vidas.

Analiza tu vida y si no has encontrado aún ese propósito que le da sentido, emprende un camino de autodescubrimiento que te lleve a su encuentro, vivirás más y mejor.        

 

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